Hay personas que merecen la pena poder conocerlas tan sólo por la energía y el entusiasmo que trasmiten en todo lo que hacen. Personas que viven y saltan por encima de sus propios límites. Personas auténticas, carismáticas, soñadoras. Personas cuyo coraje queda explícito y demostrado una y otra vez en cada reto que se proponen. Somos muchos los que estamos llamados a hacer historia con nuestra propia existencia pero pocas son las que emprendieron el camino que corona en una cima interior.

Búscame en la cima no es un proyecto, es vida que se deja palpar, que se comparte desde una convicción profunda: darlo todo para conseguirlo todo. No es una marca, es una historia contada en primera persona que despierta la ilusión de aquellos que elevando sus manos al aire logran formar la seña que les confiere identidad. Carlos Chamorro no es simplemente un maestro que quiera recorrer las faldas de las montañas en busca de prestigio o reconocimiento, sino que es un aventurero capaz de contagiar su alegría por lo que hace con tan sólo una sonrisa. Es una persona que encarna el esfuerzo, la determinación y la ilusión necesaria para poder ir más allá cada día. Él no recorre distancias sino que las hace suyas, las narra como historias que siempre podrán ser contadas. Suyo es el éxito cuando logra saltar por encima o sortear los obstáculos que en ocasiones salpican sus andaduras.

Recuerdo lo que dije meses atrás cuando hablé del proyecto del campeón Kilian Jornet, Summit of my life. ¿Qué buscamos? ¿Quizás vivir?… ¿No será que buscamos una simbiosis con aquello que nos apasiona? ¿No será que la vida se pone en juego cuando nos embarcamos en aventuras cuyo sentido sólo radica en ser capaz de apasionarse con nuestros sueños? Carlos y Kilian, además de amigos, son un reflejo vivo de pasión por la vida, de amor por las ilusiones que nos despiertan cada día para que, en cada instante, logremos conquistar la felicidad, la plenitud latente que aguarda en nuestro corazón.

Es el coraje de soñar lo que permite que nuestros sueños tomen formas específicas y concretas. En el horizonte se despliega el futuro que espera ser alcanzado en cada zancada que afianzamos en el presente. Carlos Chamorro nos muestra la posibilidad de lograr aquello que nos proponemos. En su corazón y en sus pies guarda la ilusión contenida que transitará por la Transvulcania que tendrá lugar el próximo 11 de mayo en la Isla de La Palma. Allí está ahora el lugar que acoge su destino. Seguro que nos llegarán noticias ilusionantes y motivadoras de estos dos gladiadores de las cimas siempre por conquistar.

No podemos olvidar que los sueños se alimentan en el corazón. Si algún día nos olvidamos de ello no tenemos más que recrearnos con las aventuras de personas como éstas que llegan y conectan con otras porque están llenas de vida e ilusión. Cuando un propósito es auténtico nunca se puede obviar el alcance y la proyección que tendrá.

Summit of my life… búscame en la cima… pero encontrémonos viviendo sueños en nuestro día a día.

 

Jose Chamorro